El ingeniero Higinio pasó su vida calculando estructuras. Cuando su hijo heredó su biblioteca, encontró casi todos los libros con anotaciones a lápiz en los márgenes: fórmulas, correcciones, fechas.
Su hijo, Bernardo, dudaba si esas anotaciones le quitaban valor a los libros. Pensaba que un libro rayado valía menos que uno limpio.
Le explicamos que eso depende del caso. En libros técnicos y de referencia, las anotaciones de alguien que dominaba el tema pueden sumar valor, en vez de restarlo. Cuentan una historia de uso real.
Revisamos la colección completa: manuales de ingeniería, normas técnicas, algunos libros de historia con las mismas anotaciones cuidadosas.
Bernardo se quedó con los cinco libros que más reflejaban el trabajo de su papá, y el resto encontró destino entre estudiantes de ingeniería que agradecieron esas notas al margen.
Si heredaste libros con anotaciones o subrayados, no asumas que perdieron valor. Depende del tipo de libro y de quién escribió esas notas. A veces es justo lo que hace único a un ejemplar.