Efrén y Soledad se casaron en marzo y combinaron dos departamentos en uno. Cada uno llegó con su propia biblioteca, y varios títulos se repetían.

Tenían cuatro ejemplares de Cien años de soledad, tres de El principito, y dos enciclopedias completas casi idénticas.

Nos buscaron para ayudarles a decidir qué hacer con los duplicados, sin que nadie sintiera que estaba perdiendo sus libros por el matrimonio de alguien más.

La solución fue simple: se quedaron con el ejemplar en mejor estado o con dedicatoria, si la había, y el resto lo vendimos. El dinero lo usaron para un librero nuevo, más grande, para la biblioteca conjunta.

Terminaron con una sola colección, sin repeticiones, y un mueble que por fin tenía espacio para crecer juntos.

Si vas a combinar dos casas en una, revisa los duplicados antes de acomodar todo en el librero nuevo. Quédate con el ejemplar de mejor estado o mayor valor sentimental, y dale destino al resto. Ahorra espacio y evita decisiones incómodas más adelante.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

Escribir por WhatsApp