Doña Herlinda fue partera en un pueblo del Estado de México durante más de cuarenta años, antes de mudarse a la ciudad con su hija en sus últimos años de vida. Su biblioteca incluía manuales de obstetricia de distintas décadas, algunos de mediados del siglo pasado.

Su nieta, que vive en la Ciudad de México, heredó esa biblioteca sin saber bien qué representaba: para ella, su abuela siempre fue solo eso, su abuela, no una profesional con documentación tan específica de su oficio.

Le explicamos que los manuales de obstetricia antiguos, sobre todo si documentan prácticas rurales o tradicionales, tienen valor tanto médico histórico como antropológico, buscado por estudiosos de medicina tradicional mexicana.

Contactamos a un investigador universitario que había estado buscando justamente ese tipo de material de primera mano para su trabajo sobre partería tradicional.

Su nieta se quedó con el cuaderno de notas personales de su abuela, donde llevaba registro de los nacimientos que había atendido, un documento que valoró mucho más que cualquier manual impreso.

Si heredaste la biblioteca profesional de alguien con un oficio poco documentado formalmente, como partería, herbolaria o algún oficio tradicional, busca investigadores o instituciones académicas interesadas en esos temas. A veces el valor está en la rareza del oficio, no en el libro en sí.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

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