Un albergue para adultos mayores en Xochimilco nos buscó con una necesidad específica: querían armar una pequeña sala de lectura, pero no cualquier tipo de libro les servía.

Nos explicaron que necesitaban ediciones de letra grande, temas familiares y cercanos, nada demasiado denso ni con letra pequeña que dificultara la lectura para su población.

Coincidió con la revisión de la biblioteca de un matrimonio de bibliotecarios jubilados, que tenían justo ese tipo de material: novela ligera, historias familiares, algunas biografías de letra grande.

Separamos específicamente lo que cumplía esas características, dejando fuera libros técnicos o de letra pequeña que no iban a ser útiles para ese público en particular.

La coordinadora del albergue nos escribió después contándonos que la sala de lectura se había vuelto un punto de encuentro entre los residentes, algunos leyendo, otros solo platicando alrededor de los libros.

Si vas a donar a un albergue de adultos mayores, prioriza ediciones de letra grande y temas cercanos y familiares. No es la misma necesidad que una biblioteca general, y ese detalle marca la diferencia en qué tanto se usa la donación.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

Escribir por WhatsApp